¿Por qué tu peque se enfada tanto?
El enfado es una emoción normal y útil: avisa de que algo no va bien. El problema es que a los niños pequeños les llega con mucha fuerza y todavía no tienen herramientas para sacarlo sin hacer daño. La Academia Americana de Pediatría lo explica así: les falta el autocontrol para expresar el enfado de forma pacífica, y por eso a veces pegan, muerden, dan patadas o gritan.
La Asociación Española de Pediatría habla de inmadurez cerebral: tu peque siente emociones que todavía no sabe manejar. No es maldad ni falta de educación. Es una habilidad que se aprende, igual que hablar o atarse los zapatos, y que se aprende sobre todo viendo cómo lo hacen los adultos.
Por eso este cuento no le dice a tu peque que no se enfade. Le enseña qué puede hacer con ese enfado.
Cómo leer este cuento con tu peque
- Léelo en un momento tranquilo, nunca justo después de un enfado. En pleno arrebato, como recuerda la AEP, no es momento de razonar.
- Fíjate en el principio. Tomás no consigue construir su castillo, se frustra y da patadas al suelo. Pregunta: «¿Qué cosas te hacen enfadar a ti?». Saber qué lo provoca ayuda a prevenirlo.
- Señala lo que hace la señorita Rodríguez. No le riñe: se acerca, le pregunta qué pasa y le propone una forma de expresarlo.
- Dibujad el enfado, como Tomás. Él dibuja una nube oscura con un rayo. Proponle dibujar el suyo: ¿de qué color es? ¿Es grande o pequeño? Ponerle forma ayuda a ponerle nombre.
- Termina como el cuento: Tomás decide hablar con alguien y se siente mejor. Acordad juntos a quién puede acudir tu peque cuando se enfade, en casa y en el cole.
¿Qué decir y qué evitar?
| Qué decir | Qué evitar |
|---|---|
| «Estás muy enfadado porque no sale la torre.» | «No te enfades por esa tontería.» |
| «Está bien enfadarse, pero no está bien pegar.» | Gritarle para que deje de gritar. |
| «Estoy aquí. Respiramos juntos.» | Explicaciones largas en pleno enfado. |
| «¿Me dibujas cómo te sientes?» | Pegarle o amenazarle para que pare. |
| «Te has calmado tú solo. ¡Bien hecho!» | Fijarse solo en lo que ha hecho mal. |
¿Qué más ayuda con el enfado?
- Ser su modelo. La AAP señala que, si expresas tu enfado con calma, es probable que tu peque siga tu ejemplo. Los CDC sugieren a los padres hacer una pausa y respirar hondo antes de responder.
- Ponerle nombre: los CDC proponen notar la emoción, nombrarla en voz alta con palabras sencillas y aceptarla, poniendo límite a la conducta.
- El tiempo dentro: quedarte a su lado mientras se calma, en vez de dejarle solo.
- Prevenir lo previsible: la AEP recuerda que el cansancio, el hambre y los cambios sin aviso facilitan las rabietas.
- Elogiar la calma: la AAP aconseja reconocer cuándo resuelve algo sin pegar ni gritar, para que repita lo que funciona.
Si el enfado aparece sobre todo al apagar la tele o la tablet, quizá te sirva nuestro cuento para rabietas. Y si a tu peque le cuesta reconocer lo que siente, prueba con el cuento de las emociones.
¿Cuándo ayuda más un cuento personalizado?
A algunos niños les cuesta verse en un personaje que no se parece a ellos. Con NeuroStories puedes crear un cuento del modo «Un reto» sobre la situación concreta que más le enfada, con tu peque como protagonista y su familia en caricatura: perder en un juego, compartir con su hermano o salir del parque. Leerlo en calma le permite ensayar qué hacer y verse a sí mismo consiguiéndolo. Es la idea de las historias sociales: anticipar lo que va a pasar y mostrar, paso a paso, cómo afrontarlo.





