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Miedos · · 6 min de lectura

Cuento para la ansiedad por separación: despedidas más fáciles en el cole y la guardería

Un cuento para la ansiedad por separación ayuda porque le muestra a tu peque, con un personaje como él, que mamá o papá se van y vuelven, y qué puede hacer mientras tanto. Separarse cuesta y es una etapa normal del desarrollo. Leerlo antes del primer día y crear juntos un ritual de despedida corto lo hace más eficaz.

El cuento: «Adiós, mamá, no te preocupes»

Un cuento real de la biblioteca de NeuroStories. Léelo con tu peque tal cual, o créalo en la app con su nombre, su familia en caricatura y la situación exacta que estáis viviendo.

  1. Adiós, mamá, no te preocupes — página 1

    La pequeña Akua se despertó temprano, se vistió y se sentó a la mesa para desayunar. Su mamá, Nala, le preparó su comida favorita. Akua se sentía nerviosa porque hoy era el primer día de escuela y no quería despedirse de su mamá. 'Mamá, ¿tienes que irte?', preguntó Akua con lágrimas en los ojos.

  2. Adiós, mamá, no te preocupes — página 2

    Nala le dio un abrazo y le dijo: 'Sí, cariño, pero volveré a buscarte después de la escuela. Y tienes a tu amiga Ama para jugar con ella'. Akua se sintió un poco mejor, pero todavía tenía miedo de quedarse sin su mamá. '¿Y si me pierdo?', preguntó.

  3. Adiós, mamá, no te preocupes — página 3

    Nala le explicó que la escuela era un lugar seguro y que siempre había alguien para ayudarla. 'Puedes hablar con tu maestra, la señorita Adwoa, si necesitas algo', dijo Nala. Akua se sintió un poco más tranquila, pero todavía estaba nerviosa.

  4. Adiós, mamá, no te preocupes — página 4

    La señorita Adwoa la recibió con una sonrisa y la presentó a la clase. Akua se sintió un poco más cómoda, pero todavía extrañaba a su mamá. '¿Puedo hacer un dibujo para mi mamá?', preguntó Akua. La señorita Adwoa le dio un papel y crayones, y Akua comenzó a dibujar.

  5. Adiós, mamá, no te preocupes — página 5

    Mientras dibujaba, Akua pensó en su mamá y se dio cuenta de que podía hacer cosas divertidas sin ella. 'Puedo jugar con Ama y aprender nuevas cosas', se dijo. Akua se sintió orgullosa de sí misma por ser valiente.

  6. Adiós, mamá, no te preocupes — página 6

    Cuando sonó la campana que indicaba el final del día, Akua se sintió emocionada de ver a su mamá de nuevo. '¡Mamá!', gritó Akua, corriendo hacia Nala. Nala la abrazó y le dijo: 'Estoy orgullosa de ti, Akua, por ser tan valiente y hacer nuevas amistades'. Akua sonrió y se sintió feliz de haber superado su miedo.

¿Por qué a tu peque le cuesta tanto separarse de ti?

La ansiedad por separación es una etapa normal del desarrollo. Según KidsHealth (Nemours), aparece cuando el bebé entiende que las personas siguen existiendo aunque no las vea, pero todavía no comprende el paso del tiempo: sabe que te has ido, pero no sabe cuándo vas a volver. Suele aparecer entre los 8 meses y el año, y en algunos niños más tarde, entre los 18 meses y los 2 años y medio.

La Academia Americana de Pediatría (AAP), en HealthyChildren.org, describe cómo cambia con la edad:

  • Hacia los 9 meses la mayoría de los bebés la muestran con más claridad.
  • Entre los 15 y los 18 meses muchos peques que no la tuvieron de bebés empiezan a pasarlo mal en las despedidas, con llanto ruidoso y difícil de parar.
  • Hacia los 3 años ya entienden el efecto que su angustia tiene en los adultos. Eso no significa que no estén pasándolo mal, pero sí que tu reacción importa mucho.

Por eso el primer día de guardería, de jardín o kínder, o de colegio, es un momento tan delicado: se juntan un lugar nuevo, personas desconocidas y la despedida de su figura de apego. El llanto en la puerta no significa que lo estés haciendo mal. Significa que tu peque te quiere y todavía está aprendiendo que vuelves.

Cómo leer este cuento con tu peque

  1. Léelo antes del gran día, en casa y con calma, por ejemplo unos días antes de empezar el cole. Así la historia anticipa lo que va a pasar.
  2. Pon nombre a lo que siente Akua. Por la mañana está nerviosa y le pregunta a su mamá: «¿Tienes que irte?». Pregunta a tu peque: «¿Cómo se siente Akua? ¿Te ha pasado a ti?».
  3. Fíjate en lo que le dice Nala: que volverá a buscarla después de la escuela, que allí estará segura y que puede pedir ayuda a la señorita Adwoa. Son tres mensajes que puedes copiar tal cual.
  4. Detente en el dibujo. Akua pide hacer un dibujo para su mamá y, mientras dibuja, se da cuenta de que puede divertirse y jugar con su amiga Ama. Pensar en mamá sin angustiarse es un gran paso.
  5. Celebrad el reencuentro. Suena la campana, Akua corre hacia su mamá y Nala le dice que está orgullosa. Ese final es la idea central: mamá siempre vuelve.
  6. Repetidlo varias veces. Saber cómo termina la historia da seguridad; la repetición forma parte de cómo funciona.

Qué decir y qué evitar

Mejor decirMejor evitar
«Te recojo después de comer, como siempre.»Irte a escondidas cuando no mira.
«Te voy a echar de menos y vuelvo enseguida a por ti.»«No llores, que ya eres mayor.»
«Si necesitas algo, se lo dices a tu maestra o a tu profe.»Alargar la despedida o volver a entrar.
«Me encanta lo que has hecho hoy, ¿me lo enseñas?»Mostrar tus propios nervios delante de él.
«Lo has conseguido, igual que Akua.»Prometer volver «enseguida» si no es verdad.

Ideas prácticas para despedidas más fáciles

  • Un ritual de despedida corto y siempre igual. La AAP recomienda despedidas breves y rutinarias, ya sea un gesto especial con las manos, tres besos o su mantita. Si la despedida se alarga, la angustia también.
  • Di cuándo vuelves con referencias que entienda. KidsHealth propone usar momentos que entienda, como «después de comer», porque a esta edad las horas todavía no significan mucho.
  • Cumple lo que prometes. Volver cuando has dicho es lo que construye su confianza. Si te retrasas, avisa al centro.
  • Practicad separaciones cortas antes de empezar: un rato con los abuelos, una tarde con un familiar. KidsHealth también recomienda visitar el centro juntos varias veces antes de dejarle la jornada completa.
  • Un objeto de transición: su peluche, una foto de la familia o un pañuelo con tu olor. Si todavía usa chupete (o chupón), pregunta en el centro si puede llevarlo para la siesta.
  • Elige bien el momento. Las despedidas son más difíciles si tiene hambre, sueño o está malito. Un desayuno tranquilo, como el de Akua, ayuda.
  • Prepárate para el llanto. Puede haber llanto, rabieta, berrinche o pataleta en la puerta. Si te preocupa, tenemos un cuento para las rabietas con ideas para esos momentos.

Cuando un cuento personalizado ayuda más

Ver a otra niña despedirse de su madre ayuda. Verse a sí mismo, en su propio cole y con su propia familia, ayuda todavía más. En NeuroStories puedes crear este mismo cuento, dentro de «Un reto» y el tema miedos, con tu peque como protagonista, en caricatura, junto a la persona que le lleva cada mañana. Puedes contar vuestra situación real: quién le recoge, cómo es vuestro ritual o qué juguete se lleva. Así la historia anticipa exactamente lo que va a vivir.

Es la idea de las historias sociales: anticipar la situación y mostrar cómo afrontarla. NeuroStories es una herramienta de apoyo para la familia, no una terapia: si la ansiedad es muy intensa o no mejora con el tiempo, habla con su pediatra.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad es normal la ansiedad por separación?
Según KidsHealth (Nemours), suele aparecer entre los 8 meses y el año, aunque en algunos niños llega más tarde, entre los 18 meses y los 2 años y medio. Puede reaparecer en momentos de cambio, como empezar en la guardería o en el colegio.
¿Es mejor irme sin que me vea para que no llore?
No. Escaparse a escondidas suele aumentar la desconfianza y el miedo la próxima vez. Es mejor una despedida breve, cariñosa y firme, siempre igual, y decirle cuándo volverás con algo que entienda, como «después de comer».
¿Cuánto tiempo tarda un niño en adaptarse al cole o a la guardería?
Depende de cada peque y de su temperamento. Como recuerda la AAP, a menudo dejan de llorar a los pocos minutos de la despedida. Lo que más ayuda es la constancia: la misma rutina cada mañana y volver siempre cuando has dicho que volverías. Su educadora puede contarte cómo pasa el resto del día.
¿Vuelvo a entrar si le oigo llorar?
Mejor no. La Academia Americana de Pediatría, en HealthyChildren.org, recuerda que regresar para «ver cómo está» prolonga la ansiedad y obliga a empezar de nuevo la despedida. Si te preocupa, llama más tarde al centro para saber cómo está.
¿Cuándo debería consultar a un profesional?
Si una ansiedad por separación muy intensa sigue en la etapa de preescolar o primaria e interfiere en su día a día, con pesadillas sobre separarse, síntomas físicos antes de despedirse o miedo excesivo a perderse, coméntalo con su pediatra.

Fuentes y lecturas recomendadas

Los cuentos son una herramienta de apoyo para la familia y no sustituyen el consejo de un profesional. Si algo te preocupa, consulta con el pediatra o un especialista.