¿Por qué a tu peque le dan miedo los ruidos fuertes?
El secador de pelo, la aspiradora, la batidora, el secador de manos de un baño público, los petardos (o cohetes, según dónde vivas) o un trueno. Son sonidos cotidianos para un adulto, pero para muchos niños llegan de golpe, sin aviso y sin que puedan hacer nada para pararlos.
El servicio de audiología de Leeds Community Healthcare (NHS) explica que es muy común que a los niños les desagraden los ruidos fuertes, sobre todo si son repentinos o no los habían oído antes. Muchos se tapan los oídos, lloran o se ponen nerviosos. Curiosamente, ese mismo servicio señala que suelen llevar bien los ruidos que hacen ellos mismos: el tambor, gritar jugando, golpear una cacerola.
Según KidsHealth (Nemours), la sensibilidad auditiva es frecuente en la infancia y tiende a desaparecer a medida que crecen. A veces el miedo se extiende al lugar donde oyeron el ruido, como un cuarto de baño, y el cansancio y el estrés lo empeoran.
Si tu peque es autista o muy sensible a los sonidos
La sensibilidad al ruido es más frecuente en niños autistas, con síndrome de Williams o con dificultades de aprendizaje, según el NHS de Leeds. La National Autistic Society describe que, cuando hay hipersensibilidad auditiva, los sonidos pueden percibirse mucho más fuertes y los ruidos inesperados resultan especialmente angustiosos. No es un capricho ni una rabieta (o berrinche, o pataleta): es una forma distinta de procesar el sonido. Por eso esa entidad recomienda no juzgar ni cuestionar lo que siente la persona.
Cómo leer este cuento con tu peque
En el cuento, Emiko juega en el parque con su perro Max cuando suena un trueno muy fuerte. Se asusta, se esconde y, con la ayuda de Max y de su amiga Sara, acaba mirando unos fuegos artificiales.
- Léelo en un momento tranquilo, lejos de cualquier ruido que le moleste. La primera lectura es para conocer la historia, no para «superar» nada.
- Fíjate en la primera reacción de Emiko: se asusta y se esconde detrás de Max. Pregunta: «¿Tú qué haces cuando oyes un ruido muy fuerte?». Así le muestras que esa reacción es normal.
- Señala lo que le ayuda: Max se acerca y la consuela, y Sara le explica de dónde viene el ruido. Buscar a alguien de confianza y entender el sonido son dos estrategias que podéis copiar.
- Cambiad el ruido del cuento por el suyo. Después del trueno, preguntad: «¿Y si fuera la aspiradora? ¿Quién sería tu Max?». Inventad juntos la versión con su ruido.
- Matiza la frase de Sara. En el cuento dice «No hay nada que temer». En casa es mejor decir «El ruido es fuerte y te molesta, pero no te va a hacer daño». Reconoce lo que siente sin negarlo.
- Repetidlo varias veces. Saber cómo termina da seguridad y prepara para la próxima vez que suene.
Qué decir y qué evitar
| Mejor decir | Mejor evitar |
|---|---|
| «Voy a encender la aspiradora. ¿Quieres apretar tú el botón?» | Encender el aparato por sorpresa. |
| «Es muy fuerte, ¿verdad? Te molesta y estoy contigo.» | «No es para tanto», «no seas exagerado». |
| «Es el secador: sopla aire caliente para secar el pelo.» | Explicaciones que asusten («¡explota!»). |
| «Si te agobia, podemos irnos a otra habitación.» | Obligarle a quedarse cerca «para que se acostumbre». |
| «Hoy has aguantado un ratito más, ¡bien hecho!» | Reírse o asustarle con ruidos «en broma». |
Ideas que funcionan en casa
- Avisar antes. El NHS de Leeds propone algo tan sencillo como decir «voy a encender la aspiradora» antes de hacerlo.
- Darle el control. Ese mismo servicio sugiere juguetes y música ruidosa, o vídeos de aparatos que tu peque pueda poner y quitar él mismo. KidsHealth añade que puede encender la aspiradora mientras tú estás a su lado.
- Un fondo suave. KidsHealth recomienda poner música tranquila en los momentos de silencio para que los ruidos repentinos sorprendan menos.
- Respirar juntos. Una respiración lenta, como «oler una flor y soplar una vela», ayuda a bajar el estrés.
- Cascos, con medida. Para un momento muy ruidoso, como unos fuegos artificiales, unos cascos pueden ayudar. Pero tanto KidsHealth como el NHS de Leeds advierten que usarlos a todas horas puede aumentar la sensibilidad. Si tu peque es autista y ya los usa como apoyo, habladlo con su equipo.
- Preparar las situaciones previsibles, como cortarle el pelo (o el cabello) con máquina, una fiesta con globos o una verbena.
Si tras unos meses no mejora, o el ruido parece causarle dolor, coméntalo con su pediatra.
Cuándo un cuento personalizado ayuda más
El ruido que le asusta a tu peque no siempre es un trueno: puede ser el secador del baño, la batidora de la cocina o los petardos de las fiestas del barrio. En NeuroStories puedes crear un cuento con tu peque como protagonista, su casa, su familia en caricatura y el ruido concreto que le cuesta. Así ensaya la situación antes de vivirla, que es la idea de las historias sociales. Si además le cuesta la peluquería, mira también nuestro cuento para cortar el pelo.





