Todos los cuentos

Emociones y rabietas · · 6 min de lectura

Cuento de las emociones: cómo ayudar a tu peque a ponerle nombre a lo que siente

Un cuento de las emociones ayuda a tu peque a reconocer lo que siente porque le muestra, con un personaje como él, que todas las emociones tienen nombre, que se pueden sentir varias a la vez y que hablar de ellas, o dibujarlas, alivia. Funciona mejor leído con calma y acompañado de preguntas sencillas sobre su propio día.

El cuento: «El día de los sentimientos»

Un cuento real de la biblioteca de NeuroStories. Léelo con tu peque tal cual, o créalo en la app con su nombre, su familia en caricatura y la situación exacta que estáis viviendo.

  1. El día de los sentimientos — página 1

    Conocemos a Mei, una niña de 6 años que vive con su mamá en un hogar cálido y acogedor. Mei siente algo en su corazón, pero no sabe qué es. Su mamá la abraza y le pregunta si está bien.

  2. El día de los sentimientos — página 2

    Mei intenta explicar a su mamá cómo se siente, pero no encuentra las palabras adecuadas. Su mamá la escucha atentamente y le sugiere que dibujen juntas para expresar sus sentimientos.

  3. El día de los sentimientos — página 3

    Mei comienza a dibujar y hace un dibujo con colores oscuros y nubes grises. Su mamá le pregunta qué significa el dibujo, y Mei explica que se siente triste y confundida.

  4. El día de los sentimientos — página 4

    Su mamá le explica que está bien sentirse triste o confundida, y que siempre puede hablar con ella sobre sus sentimientos. Mei se siente aliviada y comienza a dibujar de nuevo, esta vez con colores más brillantes y un sol sonriente.

  5. El día de los sentimientos — página 5

    Mei y su mamá hablan sobre los diferentes sentimientos que puede tener una persona, y cómo es importante reconocer y expresarlos de manera saludable. Mei se siente más segura y confiada en su capacidad para manejar sus emociones.

  6. El día de los sentimientos — página 6

    Mei aprende que es importante hablar sobre sus sentimientos y que siempre puede contar con su mamá para apoyarla. La historia termina con Mei y su mamá abrazadas, sonriendo y listas para enfrentar cualquier desafío que se les presente.

¿Por qué a tu peque le cuesta decir lo que siente?

Los niños pequeños sienten mucho, y con mucha intensidad, pero todavía no tienen palabras para casi nada de lo que les pasa por dentro. Un «no sé qué me pasa» puede ser tristeza, cansancio, miedo o varias cosas a la vez. Cuando no encuentran la palabra, la emoción sale por otro lado: llanto, enfado, una rabieta o encerrarse.

UNICEF lo explica dentro de la inteligencia emocional: es importante que tu peque aprenda a ponerle nombre a sus sentimientos, y que tú le escuches con empatía y sin juzgar. Cuando muestre una emoción sin palabras, puedes ayudarle a nombrarla: alegre, triste, asustado, orgulloso, enfadado, avergonzado.

Los CDC añaden algo que a muchos padres les sorprende: los niños pueden tener varias emociones al mismo tiempo. Saber que eso es normal ya alivia.

Cómo leer este cuento con tu peque

  1. Léelo en un momento tranquilo, por ejemplo antes de dormir, cuando hay tiempo para hablar.
  2. Fíjate en el principio. Mei siente algo en el corazón y no sabe qué es. Pregunta: «¿Te ha pasado alguna vez sentir algo y no saber qué es?».
  3. Señala lo que hace su mamá. La abraza, le pregunta si está bien, la escucha y, cuando Mei no encuentra las palabras, le propone dibujar.
  4. Dibujad juntos, como Mei. Ella usa colores oscuros y nubes grises, y así descubre que está triste y confundida. Después dibuja con colores más brillantes y un sol. Pregunta a tu peque: «¿De qué color es lo que sientes hoy?».
  5. Termina como el cuento: su mamá le dice que está bien sentirse triste o confundida y que siempre puede hablar con ella. Díselo tú también, con tus palabras.

¿Qué decir y qué evitar?

Qué decirQué evitar
«Parece que estás triste. ¿Es eso?»«No pasa nada, no llores.»
«Puedes estar contento y triste a la vez.»Decirle lo que «debería» sentir.
«A mí también me pasa a veces.»Reírse de lo que siente.
«¿Me lo dibujas?»Interrogarle cuando no quiere hablar.
«Gracias por contármelo.»Premiar solo las emociones alegres.

¿Qué más ayuda a reconocer las emociones?

  • Nombrar las emociones en el día a día, también las tuyas: «Me preocupa llegar tarde». Los CDC recomiendan decirlas en voz alta con palabras sencillas.
  • Una tabla de emociones con caras en la nevera, para señalar cuando no salen las palabras.
  • El juego de las zonas de colores que propone la Academia Americana de Pediatría: azul, verde, amarillo y rojo, con una cara dibujada para cada una.
  • Aceptar todas las emociones: los CDC aconsejan aceptar también las tristes o difíciles, y poner límites solo a la conducta.
  • Nombrar y luego atender la necesidad: la pediatra Prachi Shah, en HealthyChildren.org, propone notar la emoción, ponerle nombre, reconocerla y después ocuparse de lo que tu peque necesita.

Si la emoción que más le desborda es el enfado, quizá te sirva nuestro cuento para controlar la ira.

¿Cuándo ayuda más un cuento personalizado?

A algunos niños les cuesta verse en un personaje que no se parece a ellos. Con NeuroStories puedes crear un cuento del modo «Un reto» sobre la emoción que más le cuesta reconocer o el momento en que aparece, con tu peque como protagonista y su familia en caricatura: los nervios del primer día, la tristeza por un amigo que se muda o los celos de un hermano. Leerlo juntos le ayuda a ponerle nombre y a verse a sí mismo encontrando qué hacer. Es la idea de las historias sociales: anticipar lo que va a pasar y mostrar, paso a paso, cómo afrontarlo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante que mi hijo sepa nombrar sus emociones?
Porque lo que tiene nombre se entiende y se maneja mejor. UNICEF explica que aprender a ponerle nombre a los sentimientos forma parte de la inteligencia emocional. Un niño que puede decir «estoy enfadado» o «tengo miedo» tiene una alternativa a expresarlo solo con llanto, golpes o rabietas.
¿Cómo le enseño a reconocer lo que siente?
Los CDC proponen cinco pasos: notar la emoción, conectar con tu peque, escucharle, ponerle nombre en voz alta con palabras sencillas («¿Estás enfadado?») y buscar juntos una buena solución. Una tabla de emociones con caras puede ayudar a los más pequeños.
¿Es normal sentir varias emociones a la vez?
Sí. Los CDC recuerdan que los niños pueden tener varias emociones al mismo tiempo: alegría por ver a un amigo y tristeza por una pesadilla, por ejemplo. Ayúdale a nombrar cada una por separado; así entiende por qué se siente «raro».
¿Debo evitar que esté triste o enfadado?
No. Los CDC aconsejan aceptar todas sus emociones, no solo las positivas o alegres, y poner límites a la conducta, no al sentimiento: «Está bien sentir enojo, pero no está bien lanzar los bloques». Lo que se aprende es qué hacer con la emoción, no a dejar de sentirla.
¿Qué juegos ayudan a trabajar las emociones?
La Academia Americana de Pediatría propone, entre otros, el juego de las zonas de colores: azul para triste, verde para tranquilo, amarillo para nervioso y rojo para enfadado. Tu peque dibuja una cara para cada color y, cuando está en rojo, pensáis juntos cómo volver al verde.

Fuentes y lecturas recomendadas

Los cuentos son una herramienta de apoyo para la familia y no sustituyen el consejo de un profesional. Si algo te preocupa, consulta con el pediatra o un especialista.