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Cole y amigos · · 6 min de lectura

Cuento para concentrarse en clase: cuando a tu peque le cuesta estar quieto

Un cuento para concentrarse en clase ayuda a tu peque porque le muestra, con un personaje como él, que tener dificultades para estar quieto no le hace «malo», y que hay herramientas que funcionan: respirar hondo, hacer una pausa para moverse y pedir ayuda. Funciona mejor leído en casa, con calma, y compartido con su maestra.

El cuento: «Mi amigo me ayuda a estar enfocado»

Un cuento real de la biblioteca de NeuroStories. Léelo con tu peque tal cual, o créalo en la app con su nombre, su familia en caricatura y la situación exacta que estáis viviendo.

  1. Mi amigo me ayuda a estar enfocado — página 1

    Este es Max, un niño al que le cuesta quedarse sentado y concentrado en clase. Sus padres quieren ayudarle. Max tiene un amigo llamado Leo que siempre está dispuesto a ayudar.

  2. Mi amigo me ayuda a estar enfocado — página 2

    Un día, la maestra de Max, la señorita García, se dio cuenta de que Max estaba teniendo dificultades para mantenerse enfocado. Ella se acercó a Max y le preguntó si estaba bien. Max le explicó que tenía problemas para quedarse quieto y prestar atención.

  3. Mi amigo me ayuda a estar enfocado — página 3

    La señorita García le sugirió a Max que intentara algunas estrategias para ayudarlo a mantenerse enfocado, como respirar profundamente y hacer una pausa para estirarse. Leo se ofreció a ayudar a Max a practicar estas estrategias.

  4. Mi amigo me ayuda a estar enfocado — página 4

    Max y Leo practicaron las estrategias todos los días. Max empezó a sentirse más cómodo y enfocado en clase. La señorita García y los padres de Max estaban muy orgullosos de él.

  5. Mi amigo me ayuda a estar enfocado — página 5

    Un día, la señorita García le pidió a Max que ayudara a otro estudiante que estaba teniendo dificultades para mantenerse enfocado. Max se sintió emocionado de poder ayudar a alguien más.

  6. Mi amigo me ayuda a estar enfocado — página 6

    Max ayudó al otro estudiante y se sintió muy orgulloso de sí mismo. Ahora, Max es un estudiante más enfocado y ayudante en la clase de la señorita García. Max aprendió que con la ayuda de sus amigos y su familia, puede superar cualquier desafío.

¿Por qué a tu peque le cuesta tanto concentrarse en clase?

Pasar horas sentado, escuchando y esperando turno es de lo más difícil que se le pide a un niño pequeño. A muchos les cuesta en algún momento: están cansados, algo les preocupa o la tarea les aburre. HealthyChildren.org, de la Academia Americana de Pediatría, lo dice claramente: es normal que todos los niños muestren de vez en cuando algunos síntomas parecidos a los del TDAH.

En otros niños la dificultad es más constante. Los CDC enumeran entre los posibles síntomas del TDAH soñar despierto a menudo, moverse sin parar en la silla, distraerse con facilidad o costarle seguir instrucciones, y recuerdan que solo un profesional puede valorarlo. Tanto si hay un diagnóstico como si no, lo que más ayuda es lo mismo: entender que no lo hace a propósito y darle herramientas.

Porque un niño que se levanta, habla o se distrae en clase suele oír muchas veces al día que lo está haciendo mal. Este cuento le cuenta otra historia: la de alguien a quien le cuesta, encuentra apoyo y mejora.

Cómo leer este cuento con tu peque

  1. Léelo en casa, en un momento tranquilo, no justo después de una mala nota o de un aviso del colegio.
  2. Fíjate en lo que hace la señorita García. Se da cuenta de que a Max le cuesta, se acerca y le pregunta si está bien. Y Max puede explicarle qué le pasa. Pregunta a tu peque: «¿Hay momentos en clase en los que te cuesta estar quieto? ¿Cuándo?».
  3. Practicad las estrategias del cuento: respirar hondo y hacer una pausa para estirarse. Hacedlas juntos en casa, como Max con su amigo Leo, para que le salgan solas cuando las necesite.
  4. Hablad de los amigos que ayudan. Leo se ofrece a practicar con Max. ¿Quién podría ser su Leo en clase?
  5. Termina como el cuento: Max acaba ayudando a otro compañero y se siente orgulloso. Recuérdale algo que hace bien, para que no se vea solo por lo que le cuesta.

¿Qué decir y qué evitar?

Qué decirQué evitar
«A veces cuesta estar quieto. Vamos a buscar qué te ayuda.»«Es que no te esfuerzas.»
«Cuando notes que te distraes, respira hondo como Max.»Castigarle sin recreo, justo cuando más necesita moverse.
«Primero esta ficha, luego una pausa para estirarte.»Darle muchas instrucciones a la vez.
«Hoy has terminado la tarea entera. ¡Bien hecho!»Fijarse solo en lo que sale mal.
«¿Le contamos a tu maestra lo que te ayuda en casa?»Compararle con sus hermanos o compañeros.

¿Qué más ayuda en clase y en casa?

  • Pausas para moverse. Los CDC recogen que la actividad física en el aula, en pausas cortas o dentro de las lecciones, mejora la concentración y reduce el no parar de moverse en la silla.
  • Tareas claras y cortas, con un principio y un final visibles. Entre los apoyos en el aula, los CDC citan tareas claras, comentarios positivos, pausas y menos distracciones.
  • Elogiar enseguida lo que sale bien, de forma concreta: «Has esperado tu turno para hablar».
  • Un sitio con menos distracciones, lejos de la ventana o de la puerta, en clase y a la hora de los deberes.
  • Coordinarse con el colegio: si en casa y en clase usáis las mismas palabras y las mismas pausas, tu peque las aprende antes.

Si lo que más le cuesta es dejar una actividad para empezar otra, quizá te sirva nuestro cuento para las transiciones.

¿Cuándo ayuda más un cuento personalizado?

A algunos niños les cuesta verse en un personaje que no se parece a ellos. Con NeuroStories puedes crear un cuento del modo «Un reto» sobre el momento de clase que más le cuesta, con tu peque como protagonista y su familia en caricatura: la asamblea, la hora de los deberes o el primer día con una maestra nueva. Leerlo antes le permite ensayar la situación y verse a sí mismo saliendo adelante. Es la idea de las historias sociales: anticipar lo que va a pasar y mostrar, paso a paso, cómo afrontarlo.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que a mi hijo le cueste estar quieto en clase?
Hasta cierto punto, sí. HealthyChildren.org, de la Academia Americana de Pediatría, explica que es normal que todos los niños muestren de vez en cuando algunos síntomas parecidos a los del TDAH: pueden estar reaccionando al estrés, aburrirse o pasar por una etapa difícil. Lo importante es cuánto dura y cuánto le afecta.
¿Puede ser TDAH?
Puede, pero solo un profesional puede valorarlo. Los CDC incluyen entre los síntomas posibles soñar despierto a menudo, moverse sin parar en la silla, distraerse con facilidad o costarle seguir instrucciones. El diagnóstico lo hace un pediatra, un psicólogo o un psiquiatra, nunca un test de internet.
¿Cuándo debería consultar a un profesional?
HealthyChildren.org aconseja hablar con el pediatra si los síntomas aparecen de forma habitual desde hace más de seis meses y le afectan en el cole, en casa o con sus amigos. Muchas veces quien primero lo nota es su maestra, así que conviene escuchar lo que cuenta.
¿Qué puede hacer el colegio para ayudarle?
Según los CDC, los apoyos en el aula pueden incluir tareas claras, comentarios positivos, pausas para moverse y menos distracciones alrededor. Si hay un diagnóstico, el centro puede organizar adaptaciones más formales. Compartid lo que funciona en casa y en clase para que el mensaje sea el mismo.
¿Sirven de verdad las pausas para moverse?
Sí. Los CDC recogen que la actividad física en el aula, en pausas cortas o integrada en las lecciones, ayuda a mejorar la concentración y la capacidad de seguir con la tarea, y a reducir conductas como no parar de moverse en la silla.

Fuentes y lecturas recomendadas

Los cuentos son una herramienta de apoyo para la familia y no sustituyen el consejo de un profesional. Si algo te preocupa, consulta con el pediatra o un especialista.