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Sueño · · 6 min de lectura

Cuento para las pesadillas: cómo ayudar a tu peque cuando se despierta asustado

Un cuento para las pesadillas ayuda porque le muestra a tu peque, con una niña como él, que despertarse asustado tiene arreglo: contarlo, dibujar el mal sueño y cambiarle el final, e imaginar un lugar seguro antes de dormir. Léelo de día, repetidlo varias noches y tened a mano papel y lápices para practicar.

El cuento: «Noches tranquilas»

Un cuento real de la biblioteca de NeuroStories. Léelo con tu peque tal cual, o créalo en la app con su nombre, su familia en caricatura y la situación exacta que estáis viviendo.

  1. Noches tranquilas — página 1

    Conozcamos a Sofía, una niña que tiene pesadillas frecuentes. Sofía vive con sus padres, María y Carlos, en una acogedora casa en el barrio. Una noche, después de una pesadilla, Sofía se despierta asustada y corre a la habitación de sus padres para pedir consuelo. 'Mamá, papá, tuve una pesadilla terrible', dice Sofía con lágrimas en los ojos.

  2. Noches tranquilas — página 2

    Al día siguiente, María le sugiere a Sofía que hable con su amiga, la señorita Rodríguez, su maestra de escuela, sobre sus pesadillas. La señorita Rodríguez es muy amable y siempre está dispuesta a escuchar. 'Señorita Rodríguez, tengo pesadillas todas las noches', dice Sofía. La señorita Rodríguez sonríe y dice, 'No te preocupes, Sofía, podemos encontrar una manera de hacer que tus noches sean más tranquilas'.

  3. Noches tranquilas — página 3

    La señorita Rodríguez le da a Sofía un pequeño cuaderno y le pide que dibuje sus pesadillas. 'Dibujar puede ayudarte a entender y superar tus miedos', dice. Sofía comienza a dibujar y se da cuenta de que puede controlar lo que sucede en sus dibujos. 'Mira, señorita Rodríguez, he dibujado un dragón, pero ahora lo he hecho desaparecer', dice Sofía con una sonrisa.

  4. Noches tranquilas — página 4

    Por la noche, Sofía se acuesta con su cuaderno y lápices. Antes de dormir, dibuja un lugar tranquilo y seguro. 'Voy a dormir en un jardín lleno de flores y árboles', dice Sofía. Su mamá, María, la besa y le dice, 'Que tengas dulces sueños, mi amor'.

  5. Noches tranquilas — página 5

    Sofía se despierta al día siguiente con una sonrisa en el rostro. 'Mamá, tuve un sueño hermoso', dice. 'Soñé que estaba en un jardín lleno de flores y árboles, y me sentí muy tranquila y segura'. María sonríe y abraza a Sofía. 'Me alegra mucho, mi amor', dice.

  6. Noches tranquilas — página 6

    Sofía aprendió que, aunque a veces tenga pesadillas, sabe qué hacer para calmarse y volver a dormir tranquila. Ahora, antes de dormir, dibuja un lugar seguro y tranquilo, y se siente más segura y protegida. 'Gracias, mamá y señorita Rodríguez, por ayudarme a superar mis pesadillas', dice Sofía con una sonrisa. La familia se abraza y se siente feliz y unida.

¿Por qué tu peque tiene pesadillas?

Las pesadillas son sueños que dan miedo y que despiertan a tu peque de golpe, asustado y a veces llorando. Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), suelen empezar entre los 3 y los 6 años y son más frecuentes entre los 6 y los 10. Aparecen sobre todo en el último tercio de la noche, en la fase de sueño REM, que es cuando soñamos.

Tu peque recuerda la pesadilla con todo detalle y, a esa edad, todavía le cuesta separar lo soñado de lo real. Por eso, aunque ya esté despierto, sigue nervioso y le cuesta volver a dormirse. La AEP señala que dormir poco, algunos medicamentos, el estrés o una situación difícil pueden favorecerlas, y que algunos niños acaban sintiendo rechazo a la hora de irse a la cama.

La buena noticia: casi siempre son pasajeras, y hay mucho que puedes hacer para que tu peque las viva con más seguridad.

¿Es una pesadilla o un terror nocturno?

No son lo mismo, y se responden de forma distinta. La AEP y la Academia Americana de Pediatría los diferencian así:

  • Pesadilla: suele ocurrir en la segunda mitad de la noche. Tu peque se despierta, te reconoce, recuerda lo que soñó y puede contarlo. Lo que necesita es consuelo.
  • Terror nocturno: suele ocurrir en las primeras horas de sueño, durante el sueño profundo. Grita o se agita con los ojos abiertos, pero sigue dormido: no te reconoce y por la mañana no recuerda nada. Lo mejor es no despertarle, quedarte cerca en silencio y vigilar que no se haga daño.

Este cuento está pensado para las pesadillas, las que tu peque recuerda y puede contarte.

¿Cómo leer este cuento con tu peque?

  1. Léelo primero de día, en un momento tranquilo. Así la historia se asocia con calma y no con el susto de la noche.
  2. Fíjate en lo primero que hace Sofía: corre a contárselo a sus padres. Pregúntale: «¿A quién puedes llamar tú si te despiertas asustado?». Que sepa que pedir ayuda está bien.
  3. Habla de la señorita Rodríguez, la maestra del cole de Sofía. Al día siguiente, Sofía le cuenta lo que le pasa a alguien de confianza. Pensad juntos quién sería esa persona para tu peque.
  4. Copiad la idea del cuaderno. Sofía dibuja un dragón y después lo hace desaparecer. La AEP propone algo muy parecido: que tu peque dibuje o describa la pesadilla y le cambie el final para sentirse más seguro.
  5. Dibujad un lugar seguro antes de dormir, como el jardín de flores y árboles de Sofía. Cada peque elige el suyo: la playa, la casa de los abuelos, un bosque con su peluche…
  6. Repetidlo varias noches y, por la mañana, preguntad qué ha soñado. Si ha sido bonito, celebradlo como hace María con Sofía.

¿Qué decir y qué evitar?

Qué decirQué evitar
«Ha sido una pesadilla. Ya estás despierto y estoy aquí contigo.»«No es nada, a dormir», sin escucharle.
«Mañana, si quieres, la dibujamos y le cambiamos el final.»Pedirle que te lo cuente todo en plena noche.
«Los sueños no pasan de verdad, aunque parezcan muy reales.»Burlarse o decir que «ya es mayor para eso».
«¿Qué lugar tranquilo vas a imaginar esta noche?»Películas, vídeos o cuentos de miedo antes de dormir.

¿Qué más ayuda por la noche?

  • Dormir las horas suficientes y con horarios regulares. La AEP lo señala como una de las principales medidas para prevenir pesadillas y terrores nocturnos.
  • Una rutina tranquila antes de acostarse: baño, pijama, cuento y un rato para hablar de lo bueno del día. Tenemos una guía sobre rutinas para dormir con niños ansiosos.
  • Una luz tenue o un objeto de compañía. La AEP menciona ambas cosas como apoyos razonables si le dan seguridad.
  • Un «cuaderno de sueños» en la mesilla, como el de Sofía, para dibujar por la mañana o antes de dormir.
  • Atención a lo que le preocupa de día. Un cambio de escuela, la llegada de un hermano o una discusión en casa pueden colarse en los sueños. Hablarlo de día ayuda más que hacerlo de madrugada.

¿Cómo ayuda un cuento personalizado de NeuroStories?

Sofía dibuja un jardín, pero tu peque quizá sueña con otro lugar seguro. En NeuroStories puedes crear este mismo cuento con tu peque como protagonista, su habitación, la persona que le consuela por la noche y el lugar tranquilo que él mismo elija, todo en caricatura. Verse a sí mismo dibujando su pesadilla y cambiándole el final hace que la estrategia le resulte más cercana y más fácil de recordar a las tres de la mañana.

Si además del mal sueño le cuesta quedarse a oscuras, también tienes el cuento para el miedo a la oscuridad. Un cuento es un apoyo para la familia, no un tratamiento: si las pesadillas no mejoran, habla con su pediatra.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que mi peque tenga pesadillas?
Sí. Según la Asociación Española de Pediatría, las pesadillas suelen empezar entre los 3 y los 6 años y son más frecuentes entre los 6 y los 10. Dormir poco, el estrés o una situación difícil pueden hacerlas más habituales. Una pesadilla de vez en cuando forma parte del desarrollo.
¿Cómo sé si es una pesadilla o un terror nocturno?
Tras una pesadilla, tu peque se despierta, te reconoce, recuerda lo soñado y puede contarlo; suele pasar en la segunda mitad de la noche. En un terror nocturno grita o se agita con los ojos abiertos, pero sigue dormido, no te reconoce y por la mañana no recuerda nada. Suele ocurrir en las primeras horas de sueño.
¿Debo despertarle si tiene un terror nocturno?
No. La AEP recomienda no despertarle ni intentar calmarle hablando, porque puede agitarse más. Quédate a su lado en silencio, asegúrate de que no se hace daño y espera a que pase. Tampoco conviene comentarlo al día siguiente, para no preocuparle a la hora de acostarse.
¿Es bueno hablar de la pesadilla?
Sí, pero no en plena noche. En ese momento basta con calma y cercanía. Al día siguiente, la AEP sugiere que tu peque dibuje o describa la pesadilla y le cambie el final para sentirse más seguro, justo lo que hace Sofía en el cuento con su cuaderno.
¿Cuándo debería consultar con el pediatra?
Si las pesadillas son muy frecuentes, le cuesta mucho volver a dormirse, empieza a rechazar la hora de acostarse, está cansado durante el día o aparecieron después de un suceso que le afectó mucho, coméntalo con su pediatra. También si tienes dudas sobre si son terrores nocturnos.

Fuentes y lecturas recomendadas

Los cuentos son una herramienta de apoyo para la familia y no sustituyen el consejo de un profesional. Si algo te preocupa, consulta con el pediatra o un especialista.